3 – 6 años
Educación infantil
A los 3, 4 y 5 años lo más importante es jugar, moverse y sentirse seguro y querido. Todo lo que vendrá después se apoya en eso.

Buscábamos una escuela que respetara el ritmo de los niños, sin prisas ni pantallas. La encontramos.
En infantil, los niños aprenden como mejor aprenden a esta edad: jugando, moviéndose e imitando a los adultos que quieren. En lugar de adelantar letras y números, construimos la base sobre la que crecerá todo lo demás: un cuerpo ágil, unos sentidos despiertos, un lenguaje rico y la confianza de sentirse acogido. La lectura y la escritura llegarán a su tiempo, y llegarán bien.
El aula es un espacio de calma y belleza, con materiales naturales, luz suave y rincones que invitan a jugar. La maestra acompaña con gestos cotidianos y cargados de sentido: poner la mesa, hacer pan, cuidar las plantas, cantar con las estaciones.
Familia y escuela, de la mano
La relación cercana, amorosa y de confianza entre la familia y las maestras es fundamental para acompañar los cambios evolutivos de los niños y crear un puente que une casa y escuela, aportando coherencia y seguridad al niño.
El lado serio de la vida, con todas sus exigencias en el trabajo diario, el niño lo revive con profunda seriedad en su juego.Rudolf Steiner — La conciencia cambiante del niño
Juego libre y movimiento
El juego libre es el trabajo de los niños: a través del movimiento, la imitación y el juego desarrollan el cuerpo, los sentidos y la imaginación.
Ritmos diarios y de las estaciones
Un día previsible y tranquilo, con ratos de juego, de aire libre y de descanso, y un año que sigue el pulso de las estaciones y sus fiestas.
Materiales naturales y belleza
Madera, lana, telas y colores suaves: un entorno bello y ordenado que invita a la calma y a cuidar de las cosas.
Cuentos, canciones y mesa de estación
Cada día hay lugar para la palabra viva y el canto: canciones de las estaciones, melodías suaves y momentos cantados que acompañan los cambios del día. La mesa de estación trae la naturaleza al aula y marca el paso del tiempo.
La mejor manera de entenderlo es venir
Una escuela Waldorf se explica pisándola. Abrimos las puertas varias veces al año y, cada mes, puedes venir a una visita guiada. Sin compromiso: solo para conocernos.
